Llegamos al final del año 2021 gran parte de este lo pasamos bajo el plan preventivo 7+7 (7 días de cuarentena y 7 días de flexibilización) hasta el 31 de octubre cuando fue suspendido por los dos últimos meses del año con la intención de reactivar la actividad económica del país petición que venía realizando este sector y permitir que la población disfrutara de todas las actividades relacionadas con la navidad.
El riesgo de infección no ha cesado en Venezuela a pesar de que el numero de infectados reportados diariamente disminuyo en comparación a los meses anteriores, la vida en la calle se desarrolla como si estuviéramos bajo condiciones normales grandes volúmenes de personas en la calle, los comercios llenos de compradores, se organizan fiestas, eventos deportivos, sociales y culturales donde se asegura que se cumplirán todas las medidas de bioseguridad, pero en las imágenes que se comparten en las redes sociales se aprecia otra cosa.




Muchas personas creen que para enero de 2022 se registrará un alza considerable en los contagios y lo más preocupante es que ahora existe la presencia de una nueva variante del COVID-19 conocida ómicrom que resulta ser más contagiosa aunque dicen que es menos letal. El día 22/12/2021 el presidente de la republica informo sobre la aparición de los primeros 7 casos con esta variante provenientes del exterior.
El ejecutivo nacional afirma que más del 80% de la población esta vacunada, pero otros (especialistas) lo niegan, ante esta situación solo nos queda seguir cumpliendo con las medidas de bioseguridad y no bajar la guardia en ningún momento también se ha informado que a partir del 3 de enero comenzará el proceso de refuerzo para los que ya han recibido las dos dosis.
El día 29/12/21 el director de la OMS informo que se acerca un «sunami» a escala mundial en cuanto a contagio se refiere lo que a disparado las alarmas, el panorama para el 2022 luce desconcertante.















































































